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Mucha gente respira, yo escribo.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Lágrimas



Si no escribo estas líneas en este cuaderno empezaré a llorar – dijo ella.
Y ella nunca lloraba.
Había ido creando, al paso de sus años de vida, una coraza que le permitía dejar apartados de su rostro sus sentimientos. Lo único que sabía cómo se sentía verdaderamente era su libreta, desconocida para todas las personas cercanas a ella, en la que escribía cuando necesitaba desprenderse de su coraza. Pero le era imposible apartarla ya de ella misma: era demasiado gruesa, demasiados años había pasado ella fingiendo, ya era demasiado tarde.
Pensaba que si alguien descubría esa libreta, y sus sentimientos salieran a la luz, le verían débil. Débil como una hoja en otoño que cae lentamente de su árbol. Débil como un recién nacido en este mundo.
Débil como ella misma se sentía por dentro.
Sabía perfectamente que no podía continuar durante mucho tiempo. Cada persona sus límites, y ella estaba llegando a éllos.
Pero a veces llorar es una solución. Dejar que las lágrimas corran por tu rostro, y mostrar tus emociones, no es malo. Te hace más humano.
Ella lo sabía. Sin embargo, ella misma lo impedía.
¿Era ya demasiado tarde para hacerse fuerte llorando, de una vez por todas? 

1 comentario:

  1. hola, muy reflexivo e interesante el blog
    si no os importa, os voy a dejar mi blog para que disfrutéis de él y, si no os gusta, mandárselo a vuestros amigos:
    http//triniyyo-mysummer.blogspot.com.es/
    gracias por vuestra colaboración

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