Por su rostro se
derraman lágrimas. Solía sentirse así cada noche, antes de irse a dormir. Era
su ritual de cada noche: entrar en su habitación, mirarse al espejo, llorar y
dormir. Llorando sacaba todo lo que conseguía aguantar durante todo el día: si
por ella fuese, lloraría siempre: no le veía sentido a la vida. Lo que ella no ve y yo veo en mi vida son los
motivos para seguir adelante.Quizá lo que me da más fuerza para seguir adelante
es el misterio del futuro; me intriga lo que puede pasarme en minutos, horas,
días o incluso años. El ser humano está hecho para seguir adelante tras cada
caída.
Debemos recordar que para
poder hay que querer.

¡Si eres capaz de levantarte por la mañana es que no todo es tan malo! Pero a los humanos nos encanta el drama.
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